miércoles, 26 de noviembre de 2014

Hay momentos...



...que están siempre dentro de nosotros. Momentos que significan un algo mucho más que un algo importante. Momentos que recogemos cuidadosamente en nuestro archivo personal y que guardamos secretamente en lo más profundo de nuestra alma; ellos nunca envejecen; viven, y de alguna manera, reforzamos su cuido en el mismo instante que vuelven y se nos hacen presentes. Son esos pequeños-grandes momentos, buenos, malos y regulares, que reconocemos sin ni siquiera haberle puesto nombre. Con una sola palabra, una entonación de voz, una música, vienen y nos hacen vivir otros tiempos que pasaron y que por sí mismos están ahí recogidos. Vuelven, viviéndolos sin volverlos a vivir, pero, de otro modo, lo hacen.
Hoy miro hacia atrás y me digo que he envejecido un año; pero las cosas importantes, las cosas de Dios, no envejecen nunca. ¡Aquél momento tan especial, queda para Él y para mí...! o ese otro momento que renuevo cada día poniendo el kilometraje a cero y que me da la oportunidad de archivar, de volver a recordar... o de volver a empezar como hace cada día la mañana que comienza.

+Capuchino de Silos



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domingo, 23 de noviembre de 2014

Haikus para mi Rey



Haikus para mi Rey


Sol de mi infancia,
ahora lo contemplo.
Ojos cegados.
  
Luz para siempre
que corre por mi sangre,
el Mandamiento.
  
Rey de mi aliento
de fuente inagotable...
¡Misericordia!


+Capuchino de Silos



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sábado, 15 de noviembre de 2014

Hojas verdes.



Cuando llego aquí me parece que nada puedo decir, pero con sólo mirar los árboles del jardín llenos de hojas verdes no creo que estemos en pleno noviembre; un noviembre que va avanzando mirando las estrellas y la altura de un cielo que no parece otoñal. En frente de casa podaron un árbol hace un mes y brotan sus hojas tiernas como en plena primavera; es como si este sol de un noviembre desconocido y de un blanco purísimo, quisiera mostrarnos su mayor tesoro con ese calor de exquisito trato.
El descanso así se hace creativo. Provoca una alegría íntima que paraliza. Hace descansar, tomar fuerzas en medio de cualquier borrasca, te transporta en segundos a un mundo sensible, delicado... y de repente respiras llena de las mejores ideas. Son instantes y destellos que te pertenecen y que durarán para  siempre en un escondite de tu alma.  
Han sido los últimos momentos de mi vida hasta ahora  en unión de un Cielo bellísimo.

+Capuchino de Silos 



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martes, 11 de noviembre de 2014

Sí...hormiguita




Sí..., yo que soy una hormiguita que se pierde en el mundo, una pequeñísima partícula que desaparece con un solo soplo, una insignificante motita que no se ve; tan diminuta que en una cuartilla blanca se esfuma como polvo ligero y se pierde...te pregunto: ¿por qué te fijaste en mí, por qué tocaste mi alma, por qué fui elegida para que te amara? ¿Qué pudiste ver en mí? Me lo pregunto una y mil veces y descubro el gozo sin merecérmelo. Caigo como cae del árbol la fruta madura y emocionada estoy amándote más cerca. Feliz me siento.
Me da igual que vuelva abrirse algún nuevo frente oscuro como antes. Lo desprecio si viniere. Quiero amarte y quiero que dure lo que yo.

Así lo quiero, así lo deseo y si algo me faltase pido tu ayuda divina.


+Capuchino de Silos


jueves, 6 de noviembre de 2014

Secretos






De repente ha dado un giro el tiempo y ayer salía muerta de frío respirando la belleza de todo lo que me envuelve cada día.  El jardín, en tan solo una noche, se había vuelto menos resplandeciente que en días pasados y seguía guardando celosamente ese secreto que nunca abandona. Tímidamente a mi paso se volvía hacia otro lado y se ocultaba  ante mi curiosidad que volaba por cada uno de sus rincones como queriendo abrigarlo para que permaneciera fuerte, verde y brillante como hasta ayer. Pero ese octubre cálido ya pasó en un vuelo, como algunos días de este mes de noviembre. Quedábamos mirándonos los dos: su secreto y yo. Él, iniciaba su letargo silencioso; yo, algo cansada, quería enterrar allí con él algunos pensamientos dándoles paso para que los guardara junto al suyo. Allí dormirían ambos, silenciosos; era mí secreto, que esperaba junto a él recibir cada día los regalos del divino reino.

Después de aquello todo siguió como de costumbre hasta que terminó el día; ésta vez en solitario. La magia de hoy pasará a otro hoy diferente, con misterio. Así es la magia. Es lo mejor que tiene.

Pero ahora mi sueño es diciembre: y es que en diciembre el mismo Dios se hace Niño, más pequeñito  aún que el Niño que tengo en casa con ropita  de encaje.


+Capuchino de Silos



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viernes, 31 de octubre de 2014

Octubre se va.



Qué mes tan bello este mes de Octubre. Todavía las hojas de los árboles siguen tan verdes como cuando nacen.
Pero hay tanto sufrimiento fuera de este paraíso regalado que duele mucho más que cualquier otro dolor porque es un dolor que sigue, y sigue, y sigue. No termina nunca. Es tan fino como el dolor de una persona que ama porque es cautiva de un amor y no se olvida de doler, porque doliendo ama.


+Capuchino de Silos


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